jueves, 27 de noviembre de 2014

CRÍTICA SOBRE UN ARTÍCULO DE ALMUDENA GRANDES por LAURA MEJÍAS ORTEGA (1º Bach. HUM. CCSS)

El feminismo siempre se ha definido como la igualdad entre hombres y mujeres, por lo que, ¿cómo es posible que una reconocida feminista juzgue a una igual por su apariencia y no por su trabajo, de la misma manera que se haría con un hombre?
La jueza Mercedes Alaya, objeto constante de críticas por parte de políticos debido a su investigación en el caso de los ERE de Andalucía, ha sido nuevamente puesta en duda por su indumentaria y su aspecto físico por la escritora Almudena Grandes.
En su artículo Grandes afirmaba que una mujer que va siempre maquillada, muy bien vestida; una madre sin ojeras que muestren el cansancio tras varios días sin dormir, "no es de fiar". Añadía también que parecía que caminaba "sobre una alfombra roja". En estos comentarios encontramos no solo críticas a su persona sino a la del resto de mujeres que por el hecho de ser madres no pueden ser atractivas ni arreglarse para ir al trabajo. No debemos olvidar hablar sobre la comparación que hace la escritora de la jueza con una profesión como la de las o los modelos, ya que es un trabajo desempeñado tanto por hombres como por mujeres.
Es perfectamente visible que, careciendo de argumentos objetivos con lo que cuestionar el trabajo de Alaya, su escrito iba más dirigido a la vestimenta que empleaba.
Teniendo en cuenta esta opinión, que podría ser perfectamente debatible en caso de que resultara ofensiva, no debemos olvidar pensar en personalidades públicas tales como políticos (tanto hombres como mujeres), periodistas, reporteros, etc., que acuden a sus trabajos perfectamente vestidos y maquillados (tanto hombres como mujeres).
Para finalizar, como conclusión y opinión personal, considero que la crítica de Almudena Grandes está completamente fuera de lugar y, además, ninguna mujer debería ser juzgada por su aspecto, siendo su trabajo único motivo de observación.